Metrovacesa - ¿Qué es la contaminación electromagnética?

Noticias Sectoriales ¿Qué es la contaminación electromagnética?

La proliferación de las nuevas tecnologías ha propiciado un aumento exponencial de los niveles de radiación que pueden tener efectos sobre la salud

 

¿Sabías que mientras mantienes una conversación con el móvil, trabajas con el portátil en tu regazo o esperas a que el microondas termine de calentar tu cena estás expuesto a la contaminación electromagnética? Es invisible pero omnipresente y es que, en la era de las nuevas tecnologías, la radiación electromagnética artificial nos envuelve.

Aunque el término es ya algo habitual en nuestros días no está de más recordar que, lo que conocemos como contaminación electromagnética, se refiere al conjunto de emisiones electromagnéticas producidas por uno o varios focos en idéntica o distintas frecuencias. Dicho de otro modo, las ondas de televisión, radio, telefonía y similares emiten campos electromagnéticos a nuestro alrededor que se han multiplicado en los últimos tiempos, tanto en las ciudades como en el hogar.

Pero ¿afectan las ondas electromagnéticas a la salud? ¿Es efectivo emplear un medidor de campos electromagnéticos para conocer nuestro nivel de exposición? ¿Podemos disminuir los niveles de radiación en el hogar? Dicen que la información es poder así que, aquí van algunas claves para plantar cara a la contaminación electromagnética en el hogar.

¿Cómo medir la contaminación electromagnética en casa?

Antes de empezar a pensar en el uso de un medidor de radiación o un medidor de campos electromagnéticos, los expertos recomiendan identificar dónde estamos más expuestos a esta contaminación electromagnética. Identificar las fuentes es el primer paso para empezar a pensar en cómo protegernos o reducir los niveles de radiación.

Antenas de telefonía próximas, subestaciones eléctricas, centros de transformación, radares… Pueden contribuir a aumentar la contaminación electromagnética en el entorno, lo mismo que las conexiones Wifi o los aparatos electrónicos en el hogar. ¿Significa esto que hay que renunciar al uso de nuevas tecnologías? Nada más lejos de la realidad. Se trata más bien de tomar ciertas precauciones o prestar especial atención en caso de que, por ejemplo, observemos que surgen nuevas fuentes de contaminación electromagnética en las proximidades del hogar.

Para dar respuesta a la cuestión de cómo medir la contaminación electromagnética en casa existen, básicamente, dos alternativas: hacerlo de modo particular o recurrir a servicios profesionales. Si bien es cierto que los expertos disponen de material especializado para llevar a cabo estudios exhaustivos, actualmente no resulta difícil encontrar en el mercado un medidor de radiación o un medidor de campos electromagnéticos que pueden aportar información valiosa sobre la incidencia de esta contaminación en el hogar.

 

¿Cómo afectan las ondas electromagnéticas en la salud?

Hay opiniones a favor y en contra, aunque la propia Organización Mundial de la Salud señalaba hace ya varios años los efectos nocivos de las ondas electromagnéticas en la salud. De hecho, diferentes estudios apuntan a que alrededor de un 10% de la población es electrosensible, esto es, sufren dolores de cabeza, insomnio o tienen mayor riesgo de padecer cáncer como consecuencia de la contaminación electromagnética.

Pero las investigaciones van más allá y apuntan a otros riesgos de las ondas electromagnéticas en la salud. Si bien es cierto que hay mucha controversia al respecto, no son pocos los expertos que apuntan que, los niveles de radiación tienen efectos acumulativos y pueden derivar en problemas tales como irritabilidad y migrañas a nivel neurológico, alteraciones en la tensión arterial, problemas de fertilidad… Dado que muchos de nuestros procesos vitales son, además de bioquímicos, electromagnéticos parece lógico pensar que, en mayor o menor grado, la exposición continuada a la contaminación electromagnética afecta a la salud.

¿Qué hacer para disminuir los niveles de radiación en casa?

Poco podemos hacer por reducir la contaminación electromagnética en entornos laborales, espacios públicos o similares. Sin embargo, en el interior del hogar hay multitud de pequeños gestos que contribuyen a reducir los niveles de radiación. Una de las recomendaciones más populares tiene que ver con el uso de las conexiones Wifi por la noche. Si tu objetivo es dormir ¿qué sentido tiene mantenerla conectada? Apagándolas evitarás su impacto nocturno y, por supuesto, nada de instalar routers en el dormitorio.

De hecho, el espacio reservado al descanso es uno de los escenarios en los que puedes adoptar más medidas para disminuir los niveles de radiación en casa. Desde evitar lámparas de lectura cerca del cuerpo a evitar tener el teléfono móvil en la mesilla (y si lo haces, que sea en modo avión), pasando por desconectar todos los aparatos regletas y aparatos varios, son muchos los gestos que te ayudarán a plantar cara a la contaminación electromagnética.

Y las mismas recomendaciones son aplicables a otros espacios de la casa. En la cocina, además, conviene colocar los electrodomésticos contra las paredes que den al exterior, lo mismo que mantenerte alejado de los electrodomésticos como horno, microondas o lavadora cuando estén en funcionamiento. Además, si estás pensando en cambiar la vitrocerámica, mejor optar por una convencional que inducción ya que estas últimas generan campos más potentes.

Otras cuestiones como ventilar la vivienda al menos media hora al día, colocar plantas de aloe vera o evitar el uso de ciertos materiales como los plásticos o sintéticos, también te ayudarán a reducir el nivel de contaminación electromagnética en el hogar. ¡Manos a la obra!

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