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¿Qué es la arquitectura bioclimática?

Apostar por la arquitectura ecológica no solo reduce el consumo energético sino que minimiza la huella ecológica de las construcciones

La conciencia medioambiental gana protagonismo y está presente en multitud de ámbitos del día a día. Esa preocupación por la sostenibilidad va más allá de reciclar o apostar por un consumo responsable. En la actualidad, esa filosofía se refleja en nuevas fórmulas constructivas que abogan por la llamada arquitectura ecológica que, en la práctica, comparte ciertos rasgos con la arquitectura tradicional.

El término, cada vez más popular, encuentra su mayor exponente en las casas bioclimáticas, construcciones que persiguen la armonía entre el entorno y quienes vivirán en su interior. Conseguir ese equilibrio parte, en buena medida, de la aplicación de criterios de eficiencia energética, disminución de la huella ecológica o mejora del bienestar.

Pero ¿qué es la arquitectura bioclimática? ¿Ofrece ventajas frente a los sistemas tradicionales? ¿Existen ejemplos reales de esta nueva arquitectura sostenible?

Características de la arquitectura bioclimática

Entre los objetivos propios de la arquitectura bioclimática se encuentra minimizar la huella ecológica de las construcciones o, lo que es lo mismo, reducir el impacto ambiental que suponen apostando, entre otras cosas, por la eficiencia energética o la reducción del CO2.  Para conseguirlo entran en juego diferentes factores aunque las características de esta arquitectura sostenible giran en torno a cuestiones como la orientación, la energía o los materiales.

La orientación es un rasgo clave de las casas bioclimáticas y es que aprovechar al máximo la luz solar es una de sus señas de identidad. De hecho, en función de la misma puedes llegar a ahorrar hasta un 30% en tu consumo energético.

Precisamente la energía es otra de las características importantes de la arquitectura sostenible. Este tipo de casas bioclimáticas no solo apuestan por reducir el consumo sino también por el autoabastecimiento. Paneles fotovoltaicos, ventilación natural, estufas de masa térmica, bombas geotérmicas… Son solo algunos ejemplos de elementos propios de una vivienda bioclimática.

Pero también es importante el capítulo de los materiales que, en el caso de la arquitectura sostenible, aboga por materias primas naturales y autóctonas. Su uso reduce el impacto medioambiental de las construcciones bioclimáticas y son frecuentes, por ejemplo, madera, termoarcilla, adobe…

En la misma línea, la vegetación local también es propia de este tipo de viviendas sostenibles, un recurso que, no solo permite crear ambientes agradables sino que, además, se utiliza para controlar la climatización. ¿Alguna vez pensaste que los árboles de tu jardín pudieran ayudarte a reducir tu consumo energético? Ahora ya lo sabes.

Ventajas de las casas bioclimáticas

¿Quién no ha sufrido en alguna ocasión una amarga sorpresa al abrir el recibo de la luz tras la época estival? ¿No has echado de menos alguna vez un poco más de luz natural? ¿Se te hace un nudo en el estómago cada vez que oyes hablar de cambio climático? Por extraño que te parezca, las casas bioclimáticas son grandes aliadas a la hora de darle la vuelta a estos escenarios y es que, la arquitectura sostenible ofrece múltiples ventajas que pueden resumirse en tres aspectos clave:

  • Confort y bienestar: Dadas sus particularidades en términos de construcción, las casas bioclimáticas trasladan a sus interiores unas óptimas condiciones de iluminación, calidad de aire y confort que, en la práctica, se traducen en un aumento del bienestar. Los grandes ventanales para aprovechar la luz natural o el aislamiento térmico que también suponen una interesante manera de aislar acústicamente, son solo algunos de los elementos que contribuyen a ello.
  • Sostenibilidad: Es una de las señas de identidad de las casas bioclimáticas. El uso de materiales y especies vegetales autóctonas reduce el impacto medioambiental de las construcciones, propician el incremento de la biodiversidad y hasta pueden contribuir a la mejora del ciclo de agua.
  • Ahorro: La eficiencia energética es otro de los grandes atractivos de una vivienda bioclimática pero, en términos económicos, no solo el autoabastecimiento energético es interesante. La eliminación, en algunos casos, de instalaciones de calefacción o refrigeración supone un ahorro y, para ciertas unidades de obra, también es posible contar con ayudas o subvenciones.

 

Arquitectura bioclimática: ejemplos

La proliferación de la construcción bioclimática es un hecho. Cada vez son más quienes apuestan por esta arquitectura sostenible que, como has podido comprobar, ofrece incuestionables ventajas. En este escenario resultan también cada vez más frecuentes los ejemplos de arquitectura bioclimática que, al margen de su naturaleza sostenible, ofrecen diseños singulares.

La casa Heliodome, diseñada por Eric Wasser, es un buen ejemplo de ello. Ubicada en la campiña francesa e ideada en origen como un reloj solar, esta vivienda bioclimática es un paradigma perfecto de la arquitectura sostenible. Su singular diseño permite que la climatización de sus interiores no requiera de ningún sistema adicional sino que son los propios materiales y geometrías los que mantienen el control bioclimático.

El ángulo que define la construcción hace que reciba suficiente luz solar en invierno como para mantener una temperatura interior que ronda los 21º. En verano, la misma inclinación propicia zonas de sombra que, sumadas a su capacidad de reflejar la luz del sol, hace que sus interiores se mantengan frescos y agradables.

Pero Heliodome no es el único ejemplo de construcción bioclimática. Al noroeste de Italia, concretamente en Turín, se alza la conocida como Casa Y. Sus ángulos resultan menos arriesgados pero su diseño es igualmente efectivo. Con una combinación de elegancia y racionalidad, es otro de los referentes en materia de casas bioclimáticas.

En este caso, texturas y materiales confieren a la propuesta un atractivo singular que, además, garantiza su eficiencia energética. El equipo de F:L Architetii firma un diseño basado en un estudio previo de la luz solar, un análisis que ayudó a los expertos a identificar los mejores materiales para su construcción bioclimática. Hormigón y acero se suceden en unos exteriores en los que destacan, además, los parasoles de lamas horizontales que protegen las fachadas acristaladas.

Y tú ¿apostarías por la arquitectura ecológica para dar vida a tu vivienda bioclimática?

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