- David Sierra, director de Proyectos y Sostenibilidad de Metrovacesa, y Almudena Cano, responsable de Desarrollo Urbano Sostenible, han participado en el III Congreso Nacional de Arquitectura Saludable.
- En el Congreso se han abordado dos escalas complementarias de intervención: las políticas de rehabilitación y vivienda y la planificación de barrios saludables.
- La promotora, socia y patrocinadora del Observatorio de Arquitectura Saludable, incorpora criterios de sostenibilidad desde las primeras fases de diseño de sus proyectos urbanos hasta la entrega de las viviendas al cliente final.
Madrid, 21 de octubre de 2026. Metrovacesa, una de las promotoras inmobiliarias líderes en España, ha participado en el III Congreso Nacional de Arquitectura Saludable, organizado por el Observatorio de Arquitectura Saludable (OAS), del que es socio protector. La compañía ha puesto en valor una forma de promover que considera la salud, el bienestar y la calidad de vida de las personas desde las primeras decisiones sobre el entorno construido.
El encuentro, celebrado en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), ha reunido a representantes institucionales y especialistas de diferentes disciplinas para reflexionar sobre el papel de la rehabilitación, la regeneración urbana y la vivienda en la creación de entornos más saludables.
Políticas públicas para la rehabilitación y la vivienda saludable
El director de Proyectos y Sostenibilidad de Metrovacesa, David Sierra, ha participado en la mesa redonda “Políticas públicas para la rehabilitación, la regeneración urbana y la vivienda saludable”, moderada por Alberto Adeva, director de la revista iRehabitae.
Sierra ha señalado que la buena arquitectura es aquella que responde a las necesidades de las personas que van a habitar los edificios. “Hoy sabemos que la salud y el bienestar dependen también de decisiones de diseño como la orientación para la entrada de luz natural y la ventilación cruzada, el aislamiento acústico o los materiales que utilizamos. Además, las necesidades de las viviendas han evolucionado”. También ha recordado que desde la pandemia no se concibe que una vivienda no cuente con un espacio exterior habitable como un elemento esencial y se apuesta por viviendas más flexibles, capaces de adaptarse a nuevas formas de vivir y trabajar. “En definitiva, se trata de diseñar viviendas que no solo ofrezcan confort, sino que contribuyan a mejorar la calidad de vida de quienes las habitan”, ha concluido David Sierra.
La sesión ha contado también con Marcos Ros Sempere, eurodiputado y miembro de la Comisión de Desarrollo Regional del Parlamento Europeo, Manuel Martínez-Sellés, presidente del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid,y Sonia Hernández, subdirectora general de Políticas Urbanas del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana. En la mesa se ha puesto el foco en la incidencia del entorno en la salud, siendo esta un eje trasversal de la planificación urbanística y tanto en los ODS como en los objetivos estratégicos de las Agendas Urbanas.
Regeneración urbana y barrios saludables
En esta línea, Almudena Cano, responsable de Desarrollo Urbano Sostenible de Metrovacesa, ha intervenido en el bloque de casos de éxito del congreso con la ponencia “Regeneración urbana y barrios saludables”, centrada en la contribución del diseño urbano a la salud, la sostenibilidad y la calidad de vida de las personas.
«Muchas de las decisiones urbanísticas que condicionan nuestra salud y calidad de vida se toman desde las primeras fases de planificación de los barrios. La configuración de los espacios verdes, el modelo de movilidad o la accesibilidad a la vivienda, los equipamientos y los servicios de proximidad influyen directamente en las condiciones de vida de las personas. El reto es integrar estos factores desde el inicio de los proyectos y avanzar en herramientas que nos permitan medir y evaluar sus impactos», ha señalado Almudena Cano.
Un modelo centrado en las personas
A través de su área de Desarrollo Urbano Sostenible, Metrovacesa impulsa una visión integral y a largo plazo de la transformación urbana, alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y las Agendas Urbanas que están definiendo muchas ciudades españolas. Su trabajo se centra en trasladar estos marcos estratégicos a proyectos concretos, mediante la colaboración con las administraciones públicas, equipos técnicos y agentes locales, e incorporando procesos de participación ciudadana que permiten adaptar las propuestas a las necesidades y características de cada territorio.
La compañía se apoya en herramientas como BREEAM ES Urbanismo y en estudios de medición de impacto social y ambiental para incorporar criterios de sostenibilidad y evaluar los efectos potenciales de sus actuaciones. Su participación en el Observatorio de Arquitectura Saludable responde también a la voluntad de seguir profundizando, mediante la colaboración entre disciplinas, en metodologías que permitan cuantificar y poner en valor la contribución de la planificación urbana a la salud, el bienestar y la calidad de vida de las personas.